sábado, 13 de diciembre de 2008

Fines de Semana



Hoy es de ésos días en que te apetece disfrutar de casa, se pasa la semana rápida con mil y una historias, volcados en el trabajo y otras ocupaciones complementarias, se suman unas preocupaciones sin acabar de cerrar las otras y cuando te das cuenta estás en el viernes noche, con tanto cansancio acumulado que apenas eres persona. Y el sábado es el día x en que quieres hacer tantas cosas de las que se van dejando atrás en la semana, que si el tiempo se multiplicase igual podías dar por satisfechas la mitad de ellas, pero se pasa tan rápido que cuando vuelves a pestañear has mirado desde la ventana la mañana del domingo.

Para muchos el domingo es un día con cierto matiz triste porque se pasa y llega otra vez el lunes, y vuelta a empezar. Si no hubiera lunes no habría tampoco fines de semana, así es que el domingo puede ser tan bonito como un martes si nos tomamos las cosas de otra manera. Y es que visto así el fin de semana, además de dar poco de sí, te pone de mal humor porque se habían depositado tantas esperanzas en él que apenas puedes disfrutar de un poco de tiempo libre.

Ante un camino por recorrer, lo mejor es no dejar de caminar hacia delante.-M. Romero

Esto hay que mejorarlo y sin duda cambiar de planteamientos para el fin de semana será el mejor antídoto. Hoy no tengo ganas de pensar, la verdad, estoy un poco cansada y no me extraña en absoluto cuando echo la mirada atrás y aún puedo sentir cerca la actividad desarrollada desde el mismo lunes y hasta hace unos momentos.

Tanto derroche de energía tiene que pasar factura, pero nada preocupante que no pueda curar el desgaste de adrenalina que esta noche se puede verter durante el choque Barcelona-Real Madrid.

No obstante, si se aprovecha cada momento, por pequeño que sea, para sacarle partido bien en cuestiones laborales como de ocio y entretenimiento, es posible que el cansancio no sea más que un sentimiento pasajero que no pueda anteponerse a la sensación de tranquilidad, de satisfacción, de paz que aporta el haber hecho en cada instante aquello que debías y para lo que te habías preparado.

1 comentario:

Arwen dijo...

A mí los fines de semana es que no me dan, no me dan... Pero porque no paro. Y eso que ahora estoy en plan tranqui, y vacaciones más tranquis que me esperan (jo, entre amigos que se van y la maldita garganta...).
En fin, que sí, que hay que tomarse las cosas con calma, no volcar todas las expectativas en dos días y relajarse para disfrutar de cada pequeño momento, ¡incluso el lunes! Besos