miércoles, 17 de diciembre de 2008

Hacer el amor y no la guerra

Me gusta que las cosas íntimas lo sigan siendo, más allá de lo místico y del mito, de lo real y de lo idealizado, pero cuando se vive desde dentro no hay momentos ni palabras, sólo hay sentimientos.

No obstante, no como invitación expresa,-que cada uno puede hacer lo que le parezca oportuno-, sino más bien como curiosidad dejo en estas líneas un camino directo, vía Internet, a la celebración del que han llamado “orgasmo global”. Es una sugerencia lanzada sin complejos para toda la humanidad y se ha colado dentro de los “días de...” que ya llenan nuestros calendarios.



Se le ha ocurrido a dos pacifistas y quieren medir la energía positiva que liberamos en ese momento para mover una ola de paz a nivel mundial, no sé, soy bastante escéptica con estas cosas planteadas de manera global, pero bueno igual no cuesta tanto intentarlo. Aunque es posible que lo peor sea la hora, han fijado las 13:04 del domingo para que se realice, bueno si estás en Canarias una hora menos y en el resto del mundo cada cual que calcule. Pero es la hora del aperitivo y tal vez la concentración a esas horas no sea demasiado fácil en la sociedad actual.

Mira que me gusta tener todo controlado y planificar, pero hay cosas que perderían su encanto con tanto reloj de por medio. Pero, en fin, si algun@ se anima, tampoco pediré que cuente su experiencia.

1 comentario:

Arwen dijo...

Si me encuentras a alguien merecedor de que le dedique semejante muestra de amor, me lo mandas y yo, encantanda, colaboro con la ola esa de amor global o energía global o lo que sea :D
Está claro que la gente se aburre mucho y se inventa cosas raras, pero, bueno, esta es mucho menos dañina y más divertida que otras propuestas, ¿no?